Hace poco oí en las noticias una historia que me puso los pelos de punta, resumiendo Gulnaz, una mujer afgana había sido violada y por lo tanto encarcelada, la única manera de salir de la prisión (en la que lleva dos años con su hija, fruto de la violación) es casarse con su agresor (marido de su prima), accede porque no quiere ver a su hija entre rejas toda la vida.
Esta quiere que su hermano se case con la hermana del violador para tener un poco de protección ante la convivencia con este "ser". Por otra parte el hermano pide como dote al agresor sus dos hijas, si que le de a sus dos hijas como si fueran dos muebles, y lo más indignante es que el hermano amenaza al agresor diciendo que si se casa con su hermana y no le da sus dos hijas matará a su hermana.
No soy capaz de entenderlo, como puede que una sociedad así funcionar, en la que las mujeres son tratadas de esta forma y que sea lo más normal, el abogado de la pobre mujer se sorprendía de lo sonoro de este caso ya que el veía eso TODOS los días.
Que una mujer sea violada contra su voluntad y encima sea encarcelada como si hubiera sido su culpa( el delito se llama crimen de adulterio forzado), las hijas un simple un paquete (un objeto), y el hermano pensando en su propio beneficio, sin preocuparse en lo que su hermana puede sentir, vivir con tu agresor y tu "carcelero" durante dos largos años y no hacer nada, solo pensar en la maldita dote, eso es todo lo que es una mujer un Afganistán y en otros muchos países. Y las hijas con una probable vida sin amor, como se puede sentir la pequeña, sabiendo que no fue deseada, que hasta puede que su madre la odie y su padre solo la vea como un paquete de dinero. Que sueños pueden tener esas mujeres, sin estudios ni esperanza de mejora, ya que para ellas esta situación es normal, incluso puede que Gulnaz se sienta mal y culpable por haber sido agredida.
Este cambio de mentalidad costará, pero con ayuda de nosotros, de los países ricos podríamos acelerar el proceso, no cerremos los ojos.