lunes, 22 de diciembre de 2014
Gris
En una mente como en una camino hay grandes baches, depresiones, montañas y estepas; los lagos y ríos las cruzan, la cubren y reverdecen el paisaje. Pues al igual que en una vida los caminos se acaban y los precipicios aparecen, Digamos que he llegado a un desfiladero, que el mundo ya no gira, que el agua está tranquila y que el cielo se desploma. Todo es menos brillante y el mar menos azul. El sol ya no da calor y temo que mi luz se haya acabado. Digamos para que no os perdáis, mama te echo de menos.Y aunque digamos nada puedo decir, la forma de una pestaña húmeda o el temblor de las manos. BIEN BIEN BIEN BIEN BIEN BIEN BIEN BIEN BIEN, dejemos de mentir, no estoy bien.. y no creo que nunca mas pueda ser tan feliz como fui. El nombre de éste blog, bueno, pues ese libro me lo dio ella, ella Ana Isabel Ruiz Ambite. No soy capaz de decir una palabra, una frase, debería dar forma al dolor.. pero nada me consuela, me consumo. Y no entiendo como vivo, como respiro, como el mundo sigue sin ella. Estoy escribiendo pero no consuela, nada consuela. El peor sentimiento del mundo es echar de menos, y yo echo mucho de menos.
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